Caerse o no caerse, esa es la cuestión




¿Se han caído alguna vez en algún sitio público?

Yo sí, he ganado todas las categorías de caídas. Soy la campeona olímpica en conseguir hematomas por este motivo. Lo comentaba el otro día y es que en estos últimos años no paro de besar el suelo. Algunas más dolorosas que otras pero todas horribles por lo angustioso de estar ahí abajo con ganas de quedarme llorando y saber que me tengo que levantar y dar la cara.
No, no me caigo por torpe, creo que mi pies no son de los que van metiéndose uno delante del otro provocándose accidentes, no tengo piernas débiles tampoco y no se deben, mis caídas, a ir "entaconada" porque me he caído en zapatillas y en esclavas (chanclas o flip-flops). Puede ocurrir que se mezcle mi vértigo, más lo cegata que soy, con lo "mary prisas" (siempre con el correquetecorreporquequierohacerlotodo)
Anoche recordaba una de mis caídas y creo que no tenía más de quince años, con lo cual, no es una "enfermedad sobrevenida" con la edad; no, ya estaba en mis genes. En esa ocasión, caí en plancha en la acera, absolutamente estirada boca abajo deseando convertirme en humo y ahí estuve un rato mientras pasaban los coches pensando: ¿desapareceré? ¿me habrán visto? como alguien pare y venga a levantarme, juro que saco el revolver y lo mato. Estoy segura de que me vieron pero nadie afortunadamente, paró el coche y se bajó a socorrerme.
He tenido caídas de quedarme en cama un par de días pero es lo menos que se despacha después de rodar por unas escaleras. 
La conversación del otro día giraba en torno a mis caídas y al miedo que me ha generado. Lo de la vergüenza hasta lo tengo superado, pero lo de los hematomas no, porque tardo bastante en recuperarme de ellos y tengo que lucirlos durante demasiado tiempo. Además siempre (fea costumbre que tengo) me pongo en lo peor y temo que se me parta un hueso. 

Llevo unos cuantos meses pensando en este asunto, hablando conmigo misma en voz baja porque no quiero dejar de hacer algunas cosas que hago por el miedo generado y sigo sin llegar a ninguna conclusión, sigo parada, varada como un barco, encallada más bien porque he quedado sin movimiento, atenzada. 


¿Suelen caerse con tanta facilidad?
Saben de lo que hablo, ¿verdad?

5 comentarios:

BLOGOSFERIA dijo...

No suelo caerme mucho,la verdad,pero la última vez que me caí delante de todo el mundo fue en Cap de Creus,el verano pasado y ufff,jajajjja..qué vergüenza se pasa..más dolorosa que el posible daño...
Besos,Margary!!

Ligia dijo...

Ja, ja, la maryprisas, yo también soy de las que he caído algunas veces y lo de los hematomas también me suena mucho... Cada vez procuro mirar mejor donde piso, pero es inevitable... Abrazos

Estrellita Pequeña dijo...

Yo soy medio torpe y cada tanto tengo un tropezón. Hace un par de años me caí camino al trabajo, y como di con las rodillas sobre el cemento se rompió el jean ahí.. papelón!
Otra vez me caí frente a la catedral, justo cuando pasaba por enfrente un bus turistico. tal vez haya alguna foto mía cayendome circulando por la web jaja..
beso

Yeka dijo...

No suelo aterrizar mucho, pero de tropezones con intentos de aterrizaje si he tenido y bastantes y muy seguidos y son tan vergonzosos como las propias caídas, aunque la ventaja es que no quedas dañada físicamente, pero puedo asegurarte que moralmente si.

Montse Llamas dijo...

Te entiendo. Yo tengo más hematomas de golpearme que de caerme. Pero cuando me he caído el daño ha sido mayor.

De hecho, últimamente he cogido cierto miedo a caerme y hacerme daño de verdad, porque eso le pasó a una compañera mía este año. Mandíbula rota por tres sitios, rehabilitación, medio año de baja... Así que estoy dejando de usar tacones para ir a trabajar.